17 dic 2009

Oferta y demanda (o cómo inflarme las pelotas en 5 minutos)

Hoy, haciendo uso de mi derecho a sintonizar una frecuencia a través de la cual se transmite una señal de audio y video, me encontré con una repetida escena, la cual día tras día parece asemejarse más y  más a un deja vú (o cómo mierda se escriba).

Convengamos que los horarios en los cuales estoy disponible para recibir el estímulo del infravisor son siempre similares, acotados. Es por eso que intento maximizar mi tiempo frente al aparato, haciendo un análisis sintético de la oferta televisiva disponible, y es entonces cuando me dispongo a saltar de canal en canal en búsqueda de un rato de ocio gratuito.

Empiezo por el 13, no sé por qué, pero empiezo por ahí. Hay un noticiero. Éste se llena la boca de la inacción y de las omisiones de éste gobierno, por lo cual me siento claramente atrído hacia el mensaje que se está emitiendo. Pero luego de un par de minutos, como todo argumento ANTI, éste termina por no contar nada nuevo, sino que dar vueltas sobre problemas que nos aquejan a todos, sin encontrar solución alguna a éstos. Es ahí cuando decido cambiar de canal. Saltamos al 11, el cual me recibe con un presentador parado al lado de un reloj, en silencio, con música de tensión de fondo y un cronómetro que avanza.

Claramente cambio de canal. 

Ésto no me representa ningún beneficio, teniendo en cuenta que lo primero que me aparece es un tipo con una actitud nefasta, que no hace más que discutir con su panel de seres mononeurales si un travesti amorfo capta más atención que la ostentación misma personificada en un culto a las cirugías estéticas. Dejandome llevar por mis instintos de supervivencia, mis dedos actuan en forma de reflejo, apretando un botoncito que cambia la frecuencia en la cual mi receptor demodula la señal portadora, pasando así al canal que sigue en el estrepitoso descenso, el 7.


Éste canal merecería una mención aparte, dado que sus contenidos, o mejor dicho los que digitan sus contenidos, suelen ponerme en una disyuntiva en la que quisiera no caer más.

*comienzo de mención aparte*


El mismo canal que en una época supo atraerme con contenidos elaborados y pensados hoy no hace más que desencantarme. No hago más que encontrarme con programas vacíos, con la única intención de rescatar los pequeños vestigios de gobernabilidad que desprende éste gobierno. Los programas culturales cada vez son menos, y sus horarios son inhóspitos. Te encontrás con documentales interesantísimos en la trasnoche del martes y no precisamente después de un partido de fútbol, sin aprovechar así en envión del rating que genera éste deporte popular.


*borrado de mención aparte*

...


*mención aparte borrada*


Al caer en el 7 me encuentro con un programa que solía ver en sus comienzos, pero que dado a mis horarios no pude seguir viendo. Mi primer sentimiento fue de tranquiliad, dado que imaginaba que mi mano verduga podría soltar de una vez por toda el control remoto y así anclar en un canal. Sin embargo, queda más que claro que lo que recorrió mi cuerpo no fue más que una falsa sensación, dado que lo que m estaba encontrando no era ni por asomo similar al programa que yo supe mirar. El panel era el mismo, así como la conductora, con la sutil diferencia que ahora estaban alineados con el discurso oficial. Lo primero que me encontré fue un informe sobre un informe de otro canal, que hablaba sobre la influencia del paco en la juventud de la villa 1-11-14 de Flores. El conductor de éste programa, concluyó la nota diciendo que muchos de éstos temas hoy no son tratados en la televisión y que de ésta manera lo único que se logra es hacer que la población se preocupe por temas que en la escala de importancia social ocupan los últimos escalones. Una vez finalizado el informe del informe (si, hoy el periodismo vive del periodismo mismo y no de la realidad necesariamente), uno de los panelistas del programa comenzó a esbozar que ése mismo día, en la ciudad de La Plata, se había radicado una denuncia solicitando hacer un examen de ADN a los hijos adoptivos de Hernestina Herrera de Noble, para verificar que éstos dos chicos no fuesen hijos de desaparecidos. Acto seguido a éste comentario, el panelista comenzó a acusar a todo el periodismo que nadie había hecho repercusión de ésta noticia y que también era un tema sensitivo según su punto de vista.


Ésto, en mi barrio se llama "escapar para adelante". Sin hacerse cargo de lo planteado por el periodista del canal del sol multicolor, el panelista continuó en su sorda carrera por atacar sin afrontar la culpa ni un poco. 


Es entonces cuando mi dedo pasa a ser el verdugo, el pobre se cansó de gente que argumenta sus dichos (porque hechos ni hay) en fantasmas de casi 40 años atrás. El dedo reflexiona dos segundos más y eleva su pensamiento dos metros más hacia el cielo y se encuentra con que éstos fantasmas no vienen ni de 40 ni 50 años atrás nada más, provienen de mucho antes El dedo se da cuenta que la gente sigue hablando de un ex presidente como si fuese un semidios, encontrando una frase de éste ser ancestral para cada momento de su vida y comparando todas las acciones de éste gobierno con las tomadas por el personaje en cuestión. Recapacitando todo ésto, el dedo se baja la capucha para no manchar su bello cutis y procedió a bajar el hacha justiciera, pasando así al canal 2.


Para éste momento, como podrán imaginar, mis expectativas se encuetran por el piso. Luego del show que fui encontrando en los canales que iba pasando no puedo esperar nada, pero mis expectativas tomaron otro rumbo cuando al aterrizar en mi nuevo destino me encuentro con una persona canosa, con adornos para el pelo de una colegiala de varios colores, anteojos de sol y una sarta de panelistas que como mínimo son "agradables".


Fin de mi raíd televisivo, tuve demasiado por un día. Ahora, como conclusión podemos sacar que:


1) El discurso basado en puras negativas y palidas, pese a ser muy tentador en el contexto gubernamental que vivimos, resulta intangible y de tan pesimista que es, pierde veracidad
2) Julian, te queremos, pero dejá de hacer el ridículo.
3) El canal oficial definitivamente dejó de ser una alternativa de valor, pasando a ser una mera repetidora de mensajes magnificadores de obras para una nación que más que "gobernabilidad sumida en seguridad jurídica" (sic), necesita 2 manos que hagan lo que toda la tropa de inoperantes dice hacer.




Sin más y deseando que de una vez por todas la Nación Argentina pase a ser laica, para así permitir que los que NO QUEREMOS PASAR LA NAVIDAD PARA EVITAR UN MOMENTO AMARGO disfrutar de dos días más de nuestras vidas en calma. Así como a los judíos se les permite tomar sus días religiosos, desearía que los católicos tengan sus festividades en paz, permitiendo a los que no somos creyentes pasar los días 24 y 25 en calma, sin obligaciones, fumandonos tal vez el rush de los otros.


PD: Sé que con éste último comentario perdí el 75 porciento de mi audiencia, es por eso que les digo a mis 3 ex-lectores que si me avisan, me encargo de mandarlos a cagar personalmente.

4 comentarios:

  1. Yo te banco, sobre todo me pareció muy audaz la repetición. Lo importante de ésto es no naturalizar, decir: "y así estamos... no se le puede hacer nada"... por otro lado hay algo de lo que yo también estoy más que harto, y lo hablábamos con un amigo también. Lo que decís de ese semidios, basta... ya fue, quedó en el pasado. Me irrita ver a toda la fauna política aferrándose a un nombre gastado para rasguñar hasta el día de hoy con la popularidad de otro.
    Como diría el flaco: mañana es mejor. (pero algo hay que hacer)

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  2. Claro, cambiamos un semidios por otro, no? Perón por Spinetta. Te imaginás si la gente hablase de Spinetta como hablase de Perón? Sería genial. Pensá que el Tinelli de esa realidad alternativa Luis Almirante Brown!

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  3. Creo que vi un par de veces ese programa del 7... es que di de baja el cable y ahoraestoy a antena onda simpsons. No es una actriz la que conduce...es muy buena actriz...si le pagas dice lo que quieras.

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  4. Hasta donde sé no es actriz... es Maria Eugenia Olivan, supo estar con Juan Castro en Kaos y demases, igual ojo, ella no es la peor, por lejos el tano canoso es el que peor me cae.

    Gracias por comentar!

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