17 mar 2010

Compilacion de mails desde el viejo continente - Parte IV

Hola a todos!


Acá vuelve su corresponsal desde el otro lado del mundo para contarles las peripecias que vamos viviendo.


En la última entrega de éste matutino les comenté que estabamos en Köln, apaciblemente ubicados en un muy bonito hostel, a unas cuantas cuadras del centro. A la mañana siguiente salimos a recorrer la ciudad, visitando la ineludible catedral de Colonia, a la cual decidimos enfrentar y subir hasta su cúpula por escalera. Son algo 150 metros, los cuales subidos ESCALON TRAS ESCALON, con descansos cada 100 (CIEN, si, CIEN) escalones. Obviamente al llegar a la cupula solamente podiamos juntar fuerzas para sentarnos y recuperar el aire invertido. Desde arriba, el panorama es increíble. Se ve todo el Rin, las cúpulas de las 20 otras capillas que hay en la ciudad y demases atractivos que me alejarían del objetivo de éste mail: informar sintéticamente.


Luego de pasar un dia y un puchito en Köln, por fin enfilamos para la gran capital, Berlin. Llegar a destino nos llevo algo de 4 horitas (tiempo a verificar). No bien llegamos enfilamos para el hostel a tirar las cosas y largar las mochilotas. El hostel resultó ser agradable, lo unico que lo tiraba para abajo es qeu los personajes que habitaban en él eran un poco... erm... como decirlo... "freaks". Permitanme describirles brevemente alguno de ellos.


Gengis Khan: un chino que solo aparecia en la cocina para mirar con cara de culo a todo el mundo, servirse café sin antes no manchar toda la mesada y demases actitudes que lo perpetuaron en la fama.


El viejo: Piensen en Gandalf, del señor de los anillos. Haganlo pelado arriba y con el pelo medio largo a los costados. Dejenle la barba larga toda canosa. Ahora vístanlo con un jean todo perforado, medias sobre la bota del pantalon y un sweater viejamente feo. El tipo usaba una netbook que la situaba a 5 cm. de su cara para poder mirarla. Dentro del ranking de freaks, éste era uno jodido.


La loca: Una mina que en los 5 dias que estuvmos en el hotel SIEMPRE estuvo con la misma ropa de entre casa, una bata roja de  tela de polar. Esta mujer se la pasaba frente a la computardora, buscando cosas sobre el dalai lama en google, logueandose a cuentas de mail, tecleando muy fuerte, mientras NO ESCRIBIA NADA EN NINGUN LADO!! Esta mujer tuvo aparte alguna especie de trance una noche en que me quedé solo en el cuarto comun usando la compu. La mujer se apareció como muchas otras veces, con la diferencia que esta vez se sentó, echó una mirada perimetral y empezó a tiritar. Sí, no bien el personaje éste empezó a temblar, hacer ruidos y a casi gemir mi miedo llegó a un punto interesante. Ante tal espectaculo me quedé unos segundos congelado, hasta que me dije hasta acá llegué, junté mis cosas y me fui para el cuarto.


El freak: Este muchacho ya era tenido encuenta por nosotros por ser "el tipo uqe está todo el dia en el cuarto comun usando el celular como un enfermo. Esto era un motivo de charla hasta que pasó a ser cuestión de estado para nosotros. El muchacho aparecio una noche en nuestro cuarto, instalado en una de las 6 camas que habia disponible. EL MIEDO. Anyway, no hizo demasiadas cosas, se acostó cuando nosotros ya estabamos dormidos y se levantó antes que nos levantemos nosotros, así que su estadía fue imperceptible.


Más allá de los personajes del hostel, Berlin fue una de las ciudades más exprimidas hasta el momento. Recorrimos todo tipo de puntos clave y hasta casi terminamos de recorrer la historia alemana, desde el año 500 hasta la actualidad. Digo "casi" porque cuando estabamos en la parte de la WWII en los parlantes empezaron a anunciar que cerraba el museo y que teniamos que retirarnos. Esa misma tarde, luego de uno de los tours que hicimos tomamos la decisión de variar un poco nuestro itinerario. Haciendo el recuento de los días, caímos en la cuenta que veníamos con una importante aceleración encima y que al final de cuentas, las ciudades importantes no las veníamos recorriendo en la forma en qeu queríamos en un principio. Por eso acomodamos todo como para poder quedarnos 5 días en Berlin y aprovechar así un poco mas una de LAS capitales.


De ésta ciudad no nos llevamos más que gratos momentos, monumentos impresionantes, bares interesantes, una impresionante cantidad de medios de transporte interconectados a disposición de sus habitantes y huespedes, amabilidad, indiferencia, noches de lavado de ropa (ya van dos) y muchas otras cosas que prefiero guardar en la mente.


De Berlin nos fuimos un domingo a la noche, enfilando hacia Munich. El medio de transporte elegido fue un tren nocturno, en el que teóricamente ibamos a estar provistos de una cama donde reposar. El tren llegó, pero de las camas se olvidaron. Lo que encontramos en cambio fue un cuarto que tranquilamente podría ser el baño de un monoambiente de 30 mts, provisto con 6 tablas de madera recubiertas con una felpa que hacía las veces de sabana para el colchon. Aparte de eso nos encontramos con una almohada que tenía CUATRO algodones adentro y una sabanita con una frazadita. Todo esto sin contar qeu el tamaño de nuestra TABLA era de aproximadamente 1.7 metros, dando por resultado final una increíble incapacidad para el descanso.


A la mañana siguiente, al llegar a nuestro destino, Munich, mientras nos desperezabamos nos calzamos la mochila en la espalda y empezamos lo que sería la procesión al hostel. Tuvimos que caminar algo de 12-13 cuadras hasta neustro destino, con la MOCHILOTA (que cada vez se hace más grande) y la mochilita. Puedo asegurarles que fueron una de las caminatas más sufridas por mi compañero de viaje Dieguito. Podríamos decir que TENÍA que llegar. 


Munich nos abrió sus puertas de la mejor manera. Nos abrió sus puertas con un buen vaso de cerveza. Así como nos supimos quejar que Amsterdam fue fundada sobre cimientos de plata y sexo, Munich fue fundada sobre los cimientos de una cultura cervecera. En Amsterdam, si algo traía beneficio financiero, se convertía en ley. En Munich, en cambio, se creó la primera LEY SOBRE LA PUREZA DE LA CERVEZA!! Sí, como la cerveza es un bien de consumo primario, es una cuestión de estado. Gracias a ésto, cuando se creó la república de Alemania y Baviera fue anexado al país, la ley de pureza de la cerveza de Baviera se hizo extensiva a toda la nación, haciendo así que el hecho de tomar cerveza en éste país sea un verdadero lujo (o una verdadera tortura, teniendo en cuenta que algún día vamos a tener qeu volver a nuestro país de origen).


Como para ir redondeando el tema, les comento qeu hoy por la mañana  (miercoles) empezamos la retirada del país del orden y de los taxis BEIGE, todos Merchos y BM's. Ahora mismo me encuentro redactandoles este extenso resumen del viaje sobre un tren, atravesando los alpes, con un hermoso panorama montañoso nevado a mi lado, todo ésto acompañado musicalmente con un disco de un show de Blur.


Lamento sinceramente la extensión del resumen, tengo que admitir que tuve que mitigar con una montaña de paja para ponerme a escribir, pero no quería dejar de hacerlo. Sin más me despido y les dejo un saludo enorme.

2 comentarios:

  1. no hay caso, entre más leo de tu viaje, más tiodio... jaja... me alegra mucho, creo que el viaje es lo mejor que podrías haber hecho, y esta experiencia no te la quita nadie...

    Son muy interesantes tus resúmenes a base de tus sensaciones. Tal vez me gustaría que contaras más sobre los lugares que ves, aunque ya tendrás tiempo de contarme mientras nos tomamos una buena cerveza cuando vuelvas.

    si no estuviera desde la comodidad de mi cama, colgado de la inet del vecino, en mi nuevo chiche, tiodiaría más.

    PD: La mención de los freaks estuvo muy buena.

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  2. No miodie! congrats por el nuevo chiche, ojo que eso de quedarse en la cama es vicioso y despues no te levanta nadie!

    Como habras notado, mucho de las ciudades no comento pq sino seria interminable, prefiero quedarme con las pequeñas cosas que vivimos, el resto queda (como bien dijiste) para las charlas con birra de por medio.

    Abrazo grande, nos vemos a la vuelta.

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