
Vos o yo podemos conocer a la perfección un objeto. Vos podés pensar en una figura tridimensional tubular hexagonal con grafito por dentro y decir: "Un lápiz". Yo puedo decir: "Un lápiz". Sin embargo, dependiendo de cómo se mire tal objeto podremos sacar varias diferentes formas o usos del mismo puto lápiz. Cualquier persona que vive en situación de pobreza, que envía a su hijo al colegio puede tranquilamente pensar a la hora de comprar el objeto en cuestión: "Que lo parió, con lo que me gasto en esta mierda me pago un desayuno."
Entonces, yo lo veo como un lápiz, vos también (a menos que seas idiota) y el otro ejemplo, dada la situación que vive, no puede hacer otra cosa más que mirar al lápiz como un gasto poco relevante al lado de un buen plato de alimento.
¿A qué voy con ésto? Voy a que la mente humana no tiene límites. Y cuando digo que no los tiene, creanme que no exagero en absoluto. Para seguir, voy a bajar éste tópico a ejemplos, para hacer aún más clara su comprensión.
Una chica, justo después de haber hablado con su chico de ensueño por teléfono, habla con su mejor amiga para vomitar por el tubo de baquelita todo lo vivido.*
A: "AYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY no sabés lo que me pasóoooo?!"
B: "contame contame contame"
A: "Bueno, te acordás de Hermildo? el chico ese DIVINO con el que me hablé el otro día?"
B: "siii, como olvidarlo, estaba DIVINOOOO"
A: ".... Bueno, Hermildo, el mismo que habló CONMIGO el otro día, salió CONIMGO el viernes pasado"
B: "ahhh, mirá vos, no sabía que andaban en algo, peor bueno, contame contame, contame todo YA!"
A: "La cuestión es que después que lo llamé el otro día..."
B: "Pará, ¿lo llamaste?"
A: "Sí, lo llamé y como te decía, le dije que si le parecía podíamos encontrarnos, porque a mí me pareció que lo habíamos pasado muy bien y que bueno, si quería podíamos volver a salir, probar de nuevo, no sé, salir a cenar, salir a tomar algo, a bailar..."
B: "¡¿Y él que te dijo?!"
A: "Ahí está mi duda, me dijo que estaba ocupado en ese momento y que me volvía a llamar... pero no me volvió a llamar desde entonces... y la verdad que no sé que hacer, si llamarlo de nuevo o no"
B: "gorda, no te preocupes, seguro que perdió tu teléfono, o tal vez sigue ocupado hasta ahora"
Ahora veamos la misma situación desde otra perspectiva... La de un tipo.
C: "Juanchiiiiiiiii, ¿como va eso BALÍN?"
D: "Acá andamos, terminando de hacer unas cosas..."
C: "Che, te tengo que consultar algo..."
D: "Dime..."
C: "Te acordas de Romualda? La piba ésa que conocimos el otro día en la fiesta?"
D: "SEEEEEEEEEEEEEEEEE, cómo olvidarla... RO-MUAL-DA... que bien que venía ésa chica.
C: "... Bueno, el otro día la llamé y salí con ella, fuimos a comer"
D: "Mirá vossss, no sabía nada, la jugaste de callado. Pero bueno, contame, cómo te fue?"
C: "Lo pasamos bien, fuimos a comer algo y de ahí a tomar unas cervezas... el tema es que quedamos que me llamaba. Me dijo que no daba su teléfono a desconocidos."
D: "Olvidala"
C: "¡¿Qué?!"
D: "Ya está, es obvio, sino te hubiese llamado de toque."
Y ahora es cuando les pregunto, ¿qué ven de diferente como para que con los mismos síntomas, el muchacho piense de una forma y la muchacha de otra? ¿Será acaso que al tipo le importa poco? ¿O será acaso que el flaco prefiere no pensar en que la cosa simplemente no funcionó, para no seguir adelante y finalizar dándose cuenta que el verdadero problema era él mismo? ¿Podrá ser en el caso de la femenina (sí, adrede quise parecer un oficial de la bonaerense describiendo un ilícito), que debido al terrible lavaje de cerebro que sufre durante toda su infancia, pubertad, adolescencia, mayoría de edad, plenitud sexual y menopausia reacciona de ésta forma? Al meternos en éste tema, estamos hablando de madres despiadadas, amigas ingenuas, películas nefastamente tiernas e irreales, artefactos de color rosa, útiles escolares color rosa, más útiles rosa, mochilas de color rosa, Barbies, perros caniches y demás instrumentos satánicos. ¿Qué es lo que se logra por resultado? Que la chica esté predispuesta a pensar en que tal vez el chico inocentemente perdió el teléfono que guardó como contacto en su chopisimo celu nuevo.
NOOTTTTT.
¿Entienden la gravedad de la situación no? ¿Entienden la compleja alteración a la realidad generada por un simple llamado telefónico?
Pero llegando a éste punto, ustedes van a creer que soy alguna especie de machista pervertido aficionado al fútbol que no hace más que hablar de cualquier cosa sin saber absolutamente nada al respecto (lo cual de hecho hago). Pero no, porque así como la muchacha en cuestión cayó en las fauces de la maléfica maquinaria de mentiras generada por el lavaje de cerebro descripto antes, el chico no hizo más que reaccionar en la forma en que le enseñaron. Porque puede que al chico no le hayan centrifugado su materia gris en jabón en polvo de baja espuma, sin embargo recibió un adiestramiento intensivo (y equitativamente maléfico) para llegar a ser tan boludo como lo es. Porque como vimos en el ejemplo, el amigo le dice al muchacho que ante la demora del llamado prometido, él debería empezar a olvidar a la chica. Si nos ponemos a analizar éstas palabras podemos llegar a sacar por resultado que el hombre simplemente carece de cerebro. O tal vez, siendo un poco más flexibles, podemos pensar que su capacidad mental respecto a los sentimientos es bastante limitada y así estaríamos cerca de la verdad. El hombre desde la cuna misma es educado para ser hombre. Se le dice qué debe ser y qué no. Se le dice que debe ser fuerte y que no debe llorar, que debe ser independiente (o haciendo alusión a Mafalda, "In the pendiente") y que no debe dejarse llevar por las palabras de otros. De ésta forma, sin darse cuenta, no se está haciendo nada más que cultivar huevones para la próxima temporada.
Una vez aclaradas las partes, volvemos al tema que nos concierne, la bendita situación del llamado telefónico. ¿Alguien me puede explicar la diferencia? ¿Acaso alguien se atreve? (adoro éstos canales unidireccionales de comunicación)** ***
Dado que nadie se atrevió, voy a darles mi punto de vista (muy poco objetivo por supuesto).
Como anuncia el título de éste humilde pero pretencioso post, TODO depende de la perspectiva desde donde se lo mire. Si lo miramos desde la ópctica de un treintiañero solterón, diremos que los dos ejemplos son absurdos y que no tiene ningún sentido, ya que éstas cosas no pasan en "la vida real". Al margen de comentarios irracionales como los que me acabo de imaginar, podemos toparnos con la perspectiva de un adolescente, el cual todavía no degustó los sinsabores de la vida amorosa. El puberto va a ver todo como una aventura, sea una nena o un nene. Va a pasarla bien imaginándose las posibles situaciones que devengan de los hechos que puedan acontecer, ya sea pensando en las 1001 formas de que un hombre puede perder un teléfono, o las 3 formas en que se puede cortar relación con alguien para no caer en la cruda verdad.
Como para ponerle un moñito a la sarta de reflexiones pelotudas que no le importan a nadie, concluyo que: si no te llamó, seas nene o nena, es porque no le importás ni un poquito.
Saludos para todos.
* Sí, sé que el teléfono no se hace más de baquelita, pero la palabra es genial. Suena a un mineral que solo se encuentra en Neptuno.
** "IDIOTA, LA GENTE PUEDE HACER COMENTARIOS SOBRE LAS BOLUDECES QUE ESCRIBÍS!"
*** Bueeeeno, ni que tanta gente vaya a leer ésto.
I reccomend "Punkt und Linie zu Fläche", of Wassily Kandinsky.
ResponderEliminarHabía empezado a leer "De lo espiritual en el arte" pero no sé por qué dejé de leerlo...
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